sábado, 16 de mayo de 2015

Adoctrinamiento everywhere

Dije que volvería con mis reflexiones profundas. De verdad que lo he intentado, pero o no he llegado a nada o no me acuerdo. Ahora estoy empezando con la temporada de exámenes -sin gana alguna- y apenas tengo tiempo para pensar detenidamente en los misterios de la vida y el universo.
De lo que sí me he dado cuenta, y no me ha hecho falta pensar mucho, es del adoctrinamiento escolar que sufrimos diariamente, no en todas las asignaturas, pero sí en algunas.
En mi caso no es grave, porque yo tengo una ideología y recibo una educación política fuera del ámbito académico. Pero si yo estoy aún tan verde y empezando a coger forma, no quiero ni pensar en lo moldeables que pueden ser otras tantas personas.
Ya no me refiero a que un profesor X se dedique a hablar en clase de su pasividad política o de su opinión sobre ciertos partidos aun sin tener esto nada que ver con la asignatura. Eso tiene menos relevancia. Aunque me sigue pareciendo mal.
 En el libro "Educación para la Ciudadanía: Democracia, Capitalismo y Estado de Derecho" se habla al principio del adoctrinamiento escolar, que puede ser ejercido por profesores o profesoras de determinados departamentos y no puede ser ejercido por otros. Ponen como ejemplo a dos profesores de campos diferentes: Matemáticas e Historia. Un profesor/a de Matemáticas no puede adoctrinar políticamente al alumnado dado que el lenguaje matemático es objetivo. Ni las ecuaciones ni los polígonos son ni de izquierdas, ni de derechas ni "centrales". Por lo tanto, para que el profesor/a de Matemáticas pueda adoctrinar a sus alumnxs tiene que salirse del tema y hablar subjetivamente.
Sin embargo, otrx profesor/a que dé clase de Historia no tiene la necesidad de salirse de contexto. Simplemente tiene que contar la Historia a su manera, y puede posicionarse del lado que le venga en gana.
En este caso de adoctrinamiento del que me quejo yo, el problema es precisamente la Historia. Ciertamente, otros muchos miembros del profesorado se salen de contexto durante las clases por comentarios de alumnxs, y entran en una conversación a nivel personal. Es decir, está claro que hablan subjetivamente, y que no tiene nada que ver con la asignatura. Pero no están teniendo en cuenta (o sí) que están manteniendo una conversación a nivel personal con personas mucho más jóvenes, inexpertas y moldeables, que probablemente no tengan siquiera un mínimo intento de ideología política y que tomen esa opinión del profesor/a como un referente al tratarse de una persona adulta con estudios y un trabajo estable. Pero, en el caso de las clases de Historia, no es únicamente el relato subjetivo de los hechos históricos del profesor, sino también el propio libro.
En este punto del curso la doctrina resulta mucho más evidente que en los meses anteriores. Ahora mismo, el tema que estamos dando es "el mundo dividido en bloques: Capitalismo y Comunismo". El otro día lo estuve leyendo todo junto y me reí un montón (por no llorar) porque es una cosa súper descarada. Trata diferentes aspectos, alternando página a página el bloque capitalista y el bloque comunista. EE.UU. y la URSS. Algo que pasa en todos y cada uno de los párrafos del tema es:
  • Se habla de las medidas capitalistas (subida de impuestos, bajada de salarios, privatización, etc.) como algo que perjudica al proletariado pero que "es necesario para el progreso económico y social del Estado; malo en un principio pero con resultados beneficiosos para todo el mundo".
  • Se habla de algunas medidas tomadas en la Unión Soviética (nacionalización de los medios de producción, necesidades básicas cubiertas gratuitamente para todo el mundo, etc.) como "aparentemente buenas, pero de escasa calidad, sin futuro, obsoletas, etc".
Cuando se habla de la "supuesta inexistencia de las diferentes clases sociales" en el sistema comunista, pone después que "en la teoría era así, pero en la práctica había una clara diferencia entre los miembros del Partido Comunista y el resto de la población", mientras que no se mencionan en momento alguno las desigualdades sociales existentes en el sistema capitalista.
Por no mencionar que dejan de héroe al señor Borís Yeltsin, ya que "gracias a él fue sofocado el golpe de estado que iba a dar Gorbachov y se disolvió la URSS".
Yo no puedo presumir de saber mucho de todo esto porque, dentro de mi interés político, todavía soy bastante ignorante. En lo que al libro se refiere, al no saber si me lo estaba tomando demasiado a pecho, pregunté a otras personas, mayores, con más experiencia, más conocimientos políticos, etc. ¿Qué me dijeron? Que sí. Que se notaba descaradamente.
Pero, en fin, era visto. Si hace unos meses le pregunté al profesor de Historia si no nos podría poner el Manifiesto Comunista como lectura obligatoria y me dijo que no, escandalizado.
Así que, lo que me queda es desahogarme un poco e intentar sacar argumentos convincentes de los vídeos de Masademócrata.
...Tengo demasiado tiempo libre.



domingo, 3 de mayo de 2015

Día de la Madre

Muchas personas creen que el que yo esté a favor del aborto significa que estoy en contra de la maternidad. Pues no. Yo estoy a favor de que las mujeres puedan abortar si lo consideran necesario.
Aprovecho el día de hoy para hablar de esto porque me parece una buena oportunidad. Yo no estoy en contra de la maternidad. Más bien todo lo contrario. A mí, personalmente, me aterra la simple idea de abortar, ya sea voluntariamente o de forma natural.
Yo, como todo el mundo (o casi), también tuve una etapa de "yo no voy a tener hijos". Algunxs la hemos tenido durante nuestra infancia, otrxs todavía siguen en ella y otrxs no cambiarán nunca de idea. Es, obviamente, una decisión personal.
Mi visión de la maternidad ha cambiado drásticamente en muy poco tiempo. Del ya mencionado "yo no voy a tener hijos" pasé a quedarme mirando con anhelo todos los bebés y niñas y niños pequeñxs que veo por la calle.
Independientemente de todas mis aspiraciones personales en relación con la literatura, la ortografía, la corrección y el activismo social, una de mis principales metas es la de ser madre. Una buena madre.
No quiero ser madre porque "ese es mi deber como mujer". Quiero ser madre porque la maternidad me parece algo fascinante. El hecho de poder dar vida a un nuevo ser humano, de que de mi cuerpo salga una personita con sus manitas y sus piececitos, que va a tener su propia vida y su propio futuro, me parece algo increíble.
Ser madre implica no sólo dar a luz y presumir de lo bonito que es tu bebé, sino también quererlo, saber educarlo y criarlo con responsabilidad. Eso ya lo tengo claro desde ahora mismo. La gente me dice: "Ahora es muy bonito, pero ya verás cuando tú tengas uno y le tengas que cambiar los pañales", "Sí, a ti te gustan los bebés porque no son tuyos" o "El problema es cuando crecen". Sé que ser madre no es siempre perfecto, pero estoy mentalizada, aun siendo demasiado joven para serlo. Se supone que cuando tienes un bebé (por decisión propia) eres consciente de los pros y los contras.
Yo, en toda mi ignorancia, creo que ser madre te permite dar forma a la mentalidad de un nuevo individuo (o de varios), educándolo y criándolo para que piense igual que tú, o bien para que sepa pensar por sí mismo. Yo quiero criar niñxs que puedan desarrollarse socialmente sin represiones ni estereotipos. Quiero que mis hijxs crezcan con tolerancia y empatía, para poder llegar a ser personas adultas con sentido común. Su profesión, orientación sexual y demás no me incumben, son decisión suya. Me basta con ser madre de personas y no de marionetas del capitalismo patriarcal. Por eso voy a procurar criarlos con una ideología paralela. Va a seguir presente en sus vidas, pero yo voy a estar ahí para guiarlos por el camino de la humanidad, sin dejar que el ya mencionado CP los abduzca sin que ellxs se percaten de su presencia.
En resumen: yo quiero educar a mis hijxs igual (o mejor) que mi madre a lxs suyxs. Si no hubiese sido por mi madre (y mi padre, obviamente), probablemente yo sería otra oveja más del rebaño, un débil y pequeño cerebrito consumido por el patriarcado.

GRACIAS MAMÁ



lunes, 27 de abril de 2015

Y ahora me toca a mí

Llevo bastante tiempo hablando de los derechos iguales para todas y todos, invitando a la gente a reconocer su feminismo, su ideología, su sexualidad, etcétera, abiertamente y bla, bla, bla.
Pues ha llegado mi momento. Yo nunca me he escondido. O eso creía. Ahora ha llegado la hora en que soy yo quien tiene que dar la cara y salir del armario.
Sí, exactamente, salir del armario. El otro día, por ciertas razones, me preguntaron en clase de Informática si yo era bisexual, a lo que respondí afirmativamente. No es la primera vez, y aunque yo nunca he puesto ningún empeño en ocultar mi orientación sexual, me he cansado de tener que ir respondiendo individualmente a todo el mundo.
Siendo sincera, no creo que sea "bisexual" la palabra que me define, sino que pienso que es la que más se ajusta. Realmente yo soy de esas personas que no creen en la orientación sexual, sino en que tan sólo somos personas que se enamoran de otras personas. No es el género de una persona la razón por la que nos atrae, ¿no? Yo creo que es un simple rasgo más. Puede ser, por ejemplo, que todas las personas que te gusten sean hombres, pero eso no quiere decir que te gusten todos los hombres. Y con las mujeres igual. 
Además, desde mi punto de vista, si todas y todos viésemos esto así, la discriminación en ese campo no existiría, al ver sólo atracción de personas por personas y no de un sexo por otro o el mismo, por lo que pienso que es una forma de pensar bastante razonable.
La mayor parte de las personas de mi alrededor se han tomado bien mi pública salida del armario, que tuvo lugar hace un par de días en Facebook, Instagram y Twitter, pero hubo otras que no, y que yo no me esperaba que reaccionaran tan mal. 
Y en respuesta a sus comentarios retrógrados de arzobispo medieval, quiero dejar claras varias cosas:
  1. La sexualidad de cada un@ no tiene nada que ver con su salud mental. El sentir atracción por el mismo sexo no implica ningún tipo de desequilibrio mental.
  2. Cuando una persona intenta discutir con otra lo mínimo que puede hacer es intentar justificar su opinión con argumentos válidos, no intentar imponer su palabra por el simple hecho de considerarse "superior", ya sea por sexo, edad, orientación sexual, color de piel, o irrelevancias semejantes.
  3. Una persona es libre de hacer con su cuerpo lo que le dé la gana, no lo que un individuo ajeno le dice que tiene que hacer con él (en contra de su voluntad y para su perjuicio).
  4. Yo no obedezco a ningún mandato patriarcal. Me da igual lo que piensen otras personas, yo me gusto como soy y no voy a cambiar nada, ni físico ni ideológico, para complacer a otras personas.
  5. Es cierto que hay cosas que han existido desde siempre, pero eso no quiere decir que estén bien y que no haya por qué cambiarlas. Igual que ya no quemamos a nadie por brujería ni traficamos con esclavos (o se supone que no lo hacemos), tampoco tenemos por qué conservar nada que atente contra la integridad física y mental de nadie ni nada.

martes, 14 de abril de 2015

Día de la República

Pues sí, hoy es Día de la República, por si acaso alguien no lo sabía. Ahora mismo es más bien "Noche" de la República, pero en fin, qué se le va a hacer. Si no se puede escribir antes, no se puede.
En el día de hoy, este maravilloso y espléndido día (o por lo menos aquí) lamentamos que nuestro país siga siendo una monarquía aun habiendo abdicado nuestro amigo JC. Pero algunas personas no nos rendimos y seguimos esperando y haciendo fuerza para una nueva República.
Algunxs no comparten esto, y si lo leen se sentirán terriblemente ofendidxs (a lo mejor), pero yo soy y seguiré siendo abierta y orgullosamente republicana. ¿Por qué? Sencillo. Porque no me parece bien que habiendo en España 5 millones de parados, un grupito privilegiado llamado "familia real" esté ahí cobrando cantidades insultantes de dinero simplemente por "ser un grupito privilegiado llamado familia real", sin hacer absolutamente nada más que robar a la ciudadanía. 
Podría dar una respuesta más larga, basta y contundente, pero esta es una página respetable y para todos los públicos, por lo que usar un lenguaje demasiado bruto o demasiado complejo solo dificultaría y corrompería su lectura. Ante todo, corrección y disciplina. Pero nunca sumisión.



miércoles, 1 de abril de 2015

De paseo por la capital

Aunque llegué a casa el sábado, no he escrito hasta hoy porque estaba bastante cansada. Estuve cinco días (de martes a sábado) en el centro del país. El martes estuve en Segovia; el miércoles en Toledo; el jueves fuimos al Zoo Aquarium de Madrid, al estadio Santiago Bernabéu (muy a mi pesar) y a un maravilloso musical del Rey León; el viernes pasamos el día en el Parque de Atracciones y el sábado estuvimos en Salamanca. 

El acueducto de Segovia


Mi única queja, creo yo, es la comida. Nunca en toda mi vida había comido tan mal. Y bueno, los precios tampoco eran ninguna maravilla. El mazapán que compré en Toledo me costó un ojo de la cara.

Toledo  
A parte de eso, disfruté la experiencia. Visitamos sitios muy bonitos y el bungalow donde dormí era muy acogedor. Cambié el descafeinado de máquina de siempre por café con leche, que sí estaba bueno, y llegué a casa con una increíble predisposición a comer cualquier cosa.

El zoo tenía un montón de animales, y a mí me encantan todos los animales. TODOS. Pero por eso me parecen tan tristes los zoológicos.  No me gusta que los tengan privados de su libertad y expuestos a las miradas, los comentarios y las tonterías de la gente. Menos cuando es gente ignorante que se dedica a molestarlos y a burlarse de ellos. Son seres vivos, no objetos inertes cuya única función en este mundo es la de divertir a las personas.





sábado, 7 de marzo de 2015

Es Vuestra Decisión

MUJERES: 
No necesitáis a ningún hombre para que vuestra vida tenga sentido. No tenéis por qué desviviros para complacer al sexo opuesto. La depilación, la ropa, todo es vuestra propia decisión. No os dejéis manipular por una sociedad machista en la que el único deber de la mujer es el de agradar al hombre. Tanto vosotras como ellos sois personas, y por lo tanto tenéis los mismos derechos, no sólo ante la ley sino también en la calle, en vuestra casa y en todas partes. 
Os hacen creer que tanto el acoso callejero (no te lo tomes como un cumplido, ningún desconocido tiene que decir nada sobre tu aspecto sin autorización; por leve que pueda parecer, es acoso) como el abuso sexual o la violación es culpa vuestra. Y no es así. Tenéis todo el derecho del mundo a ir vestidas como queráis, y nadie tiene que decir nada al respecto. ES VUESTRA DECISIÓN.

HOMBRES:
No os sintáis víctimas del feminismo. Su único objetivo es conseguir eliminar las diferencias entre hombres y mujeres, no la de degradaros como personas. El feminismo os afecta positivamente a vosotros también, erradicando todos esos estereotipos sin sentido que el patriarcado os hace cumplir para ser considerados lo que sois: hombres. Podéis llorar, compraros ropa, depilaros, usar cosas rosas, realizar tareas domésticas e incluso hornear pasteles sin tener por qué sentiros afeminados. Las "cosas de mujeres" y las "cosas de hombres" no tienen por qué existir. No sois superiores a las mujeres, y las mujeres no son superiores a vosotros. No os asustéis de la igualdad y dejad de distanciaros del otro sexo. Podéis ser libres de los estereotipos si queréis. ES VUESTRA DECISIÓN.

sábado, 28 de febrero de 2015

Orientación Profesional

Después de un fin de semana enferma, dos días de clase, otros dos de huelga estudiantil y una excursión ayer, aquí estoy otra vez.
Bueno, realmente lo de ayer no fue una excursión, sino una simple salida didáctica. Fuimos a un salón de oferta de orientación universitaria. Algunas personas aprovechamos más la experiencia que otras. Yo, personalmente, estoy bastante contenta. No sé qué me pasa últimamente que todo me parece bien.
En el tiempo que nos dejaron libre albedrío para curiosear por los diferentes puestos de información, me recorrí todos aquellos relacionados con filología y lenguas extranjeras y ayudé a algunos de mis compañeros y compañeras a orientarse.
Todo era maravilloso hasta que me di cuenta de que, aunque todo pareciera tan fácil como te lo contaban, para ciertas cosas hace falta dinero. Y no poco, precisamente.
Después de coleccionar lápices, bolígrafos, chapas, panfletos, bolsas y demás artículos que daban en cada stand, las profesoras que nos acompañaban nos dividieron en dos grupos, Ciencias y Humanidades, y nos llevaron a cada grupo a una charla distinta.
Y bueno, a parte de que me harían falta 2450€ para irme de campamento a Dublín este verano, creo que tengo solucionado mi futuro laboral. Sobre todo después de ver que el grado en Ciencias del Lenguaje tiene tantas salidas.


sábado, 14 de febrero de 2015

Feliz Día del Amor Propio

Hoy, 14 de febrero, es el Día de los Enamorados, día que yo, como siempre, paso sola en mi casa leyendo, escribiendo y viendo la tele. Pero qué mejor día que hoy para escribir una entrada nueva y poner al corriente a toda aquella persona que, al igual que yo, no tenga nada mejor que hacer un sábado por la tarde.
Este lunes tuve la oportunidad de asistir a un acto de Alberto Garzón, candidato de IU a la presidencia del gobierno. Este blog no es un instrumento de propaganda electoral, ni mucho menos, pero lo cierto es que salí de allí muy contenta y con renovado ánimo de pelear por mis derechos y por los de todos los demás. 
He de decir que las palabras de Garzón fueron muy alentadoras y motivadoras, además, el cómo las dijo también contribuyó. Cuando hablamos de políticos profesionales solemos imaginarnos a señores aburridos con corbata leyendo cosas ininteligibles en unos papeles que parecen no acabarse nunca. Con Alberto Garzón no fue así: primero, porque no es tan viejo como para llamarlo "señor" y porque no llevaba corbata; segundo, porque habló sin papel alguno y de una forma que incluso yo, que tardo un poco en procesar la información, pude comprender sin dificultad. Todo aquello de lo que me llevo quejando todo este tiempo perdió importancia. No sé cuántas personas había en la sala exactamente, pero tener a una multitud a tu alrededor que piensa como tú, y que está allí por lo mismo que tú, hace que todos esos individuos cerrados, intolerantes y, por encima, de todo, orgullosos de su ignorancia con respecto a tantas cosas pierdan la poca relevancia que tenían en tu vida.

Con Alberto Garzón al final del acto.

Cambiando de tema, ayer celebramos el Carnaval en el instituto. Yo, para variar, fui con una camiseta manchada de sangre, unas medias rotas y cuatro kilos de talco en la cara y el pelo, además de un montón de maquillaje negro y rojo.

No es la primera vez que voy disfrazada de zombi al instituto en Carnaval, pero la última vez fue hace ya cuatro años, y tampoco disponía de demasiado tiempo para preparar el disfraz.
Pasé toda la mañana mirando a la gente fijamente y asustando a los profesores, aunque mi disfraz no fue tan impactante como otros -Maléfica, Cupido o los protagonistas de La Banda del Patio- que se esforzaron en ir de algo original de lo que no hubiera ido nadie antes.
No pude disfrutar de mi maravilloso atuendo de muerta viviente durante demasiado tiempo porque me tuve que lavar la cara y el pelo para ir a la peluquería después de comer, pero en el camino de casa al instituto y del instituto a casa me sentí halagada ante la expresión de sorpresa y fascinación de un montón de niños y niñas pequeñxs que se me quedaron mirando cuando pasé por delante de su colegio.

P.D.: Hice hace poco el examen de recuperación de Ciencias Sociales y me salió bastante bien, aunque la nota no me la darán hasta el final del trimestre.