sábado, 28 de febrero de 2015

Orientación Profesional

Después de un fin de semana enferma, dos días de clase, otros dos de huelga estudiantil y una excursión ayer, aquí estoy otra vez.
Bueno, realmente lo de ayer no fue una excursión, sino una simple salida didáctica. Fuimos a un salón de oferta de orientación universitaria. Algunas personas aprovechamos más la experiencia que otras. Yo, personalmente, estoy bastante contenta. No sé qué me pasa últimamente que todo me parece bien.
En el tiempo que nos dejaron libre albedrío para curiosear por los diferentes puestos de información, me recorrí todos aquellos relacionados con filología y lenguas extranjeras y ayudé a algunos de mis compañeros y compañeras a orientarse.
Todo era maravilloso hasta que me di cuenta de que, aunque todo pareciera tan fácil como te lo contaban, para ciertas cosas hace falta dinero. Y no poco, precisamente.
Después de coleccionar lápices, bolígrafos, chapas, panfletos, bolsas y demás artículos que daban en cada stand, las profesoras que nos acompañaban nos dividieron en dos grupos, Ciencias y Humanidades, y nos llevaron a cada grupo a una charla distinta.
Y bueno, a parte de que me harían falta 2450€ para irme de campamento a Dublín este verano, creo que tengo solucionado mi futuro laboral. Sobre todo después de ver que el grado en Ciencias del Lenguaje tiene tantas salidas.


Publicar un comentario