viernes, 25 de diciembre de 2015

Llevando la igualdad a la infancia

Hace exactamente un mes, el 25 de noviembre (sí, lo cuento con un poco de retraso), tuve la oportunidad de ir al colegio donde cursé Educación Primaria a dirigir un debate sobre violencia de género entre el alumnado de 5º y 6º.
Mi compañero y yo nos vimos "obligados" a empezar el debate a partir de un vídeo escogido por los coordinadores del colegio, que ni él ni yo considerábamos del todo correcto desde un punto de vista feminista. Este vídeo, se mire por donde se mire, está marcado por una fuerte influencia del patriarcado, independientemente de la intención con la que se hiciera.
Sin embargo, creímos que la base del vídeo era buena y utilizamos sus puntos flacos para despertar la capacidad de reflexión crítica de las niñas y niños.
Dejando el vídeo a un lado, ese día en el colegio me hizo darme cuenta de lo mal que está el mundo (que ya lo sabía, pero ahora más). En un par de clases, ambas de 6º, la mayoría estaba familiarizada con el término "violencia de género" y estaba concienciada de antes, lo que fue un alivio e hizo más amena y agradable nuestra estancia allí.
Ahora bien, esas fueron dos clases de siete. En las otras cinco fue todo lo contrario. No es sólo que el patriarcado estuviese totalmente intrincado en ellxs, sino que una gran parte ni siquiera tenía una mínima idea de lo que significaba "violencia de género". Nos encontramos con bastantes niños y niñas que la confundían con violencia a secas, con violencia racista o incluso con maltrato animal.
Afortunadamente fuimos capaces de hacer que comprendieran el concepto y que analizaran ciertos aspectos de su vida cotidiana tanto en la escuela como en la calle y en casa, dándose cuenta, en muchos casos, de que sí eran testigos de violencia machista.
Sólo hubo una clase, en la que la profesora se marchó y nos dejó a nosotros "al mando", que fue un absoluto fracaso. Sólo consiguieron sacar algo en claro las tres o cuatro únicas niñas de la clase, que eran quienes estaban un poco por la labor. El resto se quedó como estaba, y eso es lo que más me pesa todavía hoy. No tenían idea de nada de lo que estábamos hablando, no entendían nuestras preguntas, no comprendían nuestros conceptos y, pese a ser niños de nueve o diez años, todo lo que hicieron durante el "debate" fue repetir como loros y a voz en grito estereotipos patriarcales de los que estaban fuertemente convencidos. Los cincuenta y cinco minutos de clase no fueron suficientes para que entendieran casi nada, y eso me dolió un montón, porque eran niños y no creo que hubiese maldad en ellos, tan sólo repetían lo que traían aprendido.
En fin, en general puedo decir que fue una experiencia buena tanto para mí como para mi compañero y como para los niños y niñas con los que estuvimos. Espero hacer un mejor trabajo si se me vuelve a presentar una oportunidad así.
Ah, y feliz solsticio de invierno.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Cosas que contar

Llevo ya más de un mes sin publicar, pero no ha sido por pereza ni por falta de cosas que contar. Simplemente no he tenido tiempo, ni para escribir ni para pensar qué escribir.
Hace poco -once días- fue mi decimoséptimo cumpleaños. Cómo lo celebré o qué me regalaron son cuestiones que carecen de importancia, pero sí que fue un buen fin de semana de cuatro días, sobretodo si tenemos en cuenta que Lindemann estrenó vídeo nuevo el día anterior, lo cual fue para mí como un "regalo indirecto".


Últimamente la mayor parte de mi tiempo la ha ocupado el instituto (como tiene que ser). Precisamente entre ayer y hoy leí el primer libro de lectura del que nos van a examinar este trimestre, en la maravillosa asignatura de Literatura Universal: Fahrenheit 451, de Ray Bradbury. Este (lo peor que nos pudo hacer la RAE fue privarnos de las preciosas tildes de los pronombres demostrativos), Un mundo feliz, de Aldous Huxley y 1984, de George Orwell, constituyen los tres principales clásicos distópicos de la ciencia ficción.

Yo no soy precisamente una fanática de la ciencia ficción, de hecho reconozco que es un género que no sé apreciar. Sin embargo, esta novela me resultó particularmente interesante, y es una de esas obras que recomiendo leer.

Fahrenheit 451 -esa es la temperatura a la que arde el papel- presenta una sociedad dominada por la tecnología y por la simplicidad; un mundo en que los bomberos queman libros en vez de apagar fuegos, en el que pensar está mal visto y en el que la violencia está por encima de la empatía (casi como ahora).

Y ese tema en concreto (el de una sociedad orgullosa de su ignorancia, que menosprecia la cultura y el pensamiento, que carece de empatía con todo lo que la rodea -exceptuando los televisores-, que vota a los políticos en función de su aspecto, etc.), por irónico que pueda parecer, me hace sentir que no estoy sola en el mundo, que hay más gente por ahí que también es consciente del peligro que corre nuestra sociedad actual de llegar a ser así, si es que aún no lo es.

Cambiando de tema, no, no tengo ninguna mochila de R+, pero próximamente es muy posible (no puedo prometer nada) que consiga una camiseta de Lindemann. Retomando el segundo párrafo, el vídeo de "Fish On" fue una agradable sorpresa para mí, aunque es bastante probable que una blanca neblina de adoración anule gradualmente mi capacidad de crítica en lo que respecta a este hombre.

La verdad es que el día del estreno del vídeo yo estaba emocionada y atemorizada al mismo tiempo. Atemorizada porque ya conocía la letra de la canción, y sabía que el vídeo podía hundirme, tirar todo mi amor por el suelo y hacer que me odiara a mí misma por haber sido una estúpida cegada por un ideal irreal fruto del fanatismo adolescente.

Cuando empecé a ver el vídeo creí que había acertado en mis sospechas, que lo mejor sería quitarlo antes de sentirme profundamente dolida y decepcionada, pero me obligué a mí misma a verlo, a no precipitarme por si acaso el vídeo cambiaba, y a ser fuerte y poder enfrentarme a la realidad con resignación.

Por casualidades de la vida, resultó que el vídeo no era tan horrible como parecía, lo cual fue una alegría tremenda para mí. Y cuando terminé de verlo, salí disparada de mi habitación, casi saltando de felicidad, y fui a enseñarle el vídeo a mi madre, por si acaso la neblina de la que hablaba antes había tergiversado mis pensamientos. Afortunadamente, puedo retrasar un poco más el momento de madurar... Quizá después del concierto de R+ en 2017, según cómo vaya todo.

viernes, 28 de agosto de 2015

Veranito

Dentro de nada se me acaban las vacaciones y yo apenas he aprovechado el verano. Pero en fin, han sido tres meses de tranquilidad -con algún que otro desaliento- y los he disfrutado. Y aunque voy a empezar Bachillerato igual de blanca que en junio, voy a hacerlo con ánimo y energía, porque este nuevo curso promete. Dentro de un par de años iré a la universidad y Rammstein vendrán a España.
Y hablando de R+, próximamente tendré una mochila nueva de mi grupo favorito. En teoría iba a ser también una camiseta de Lindemann, pero el otro día encontré una de Deadpool, el histriónico mercenario antihéroe de Marvel, y la preferí. Entre "frikismo" y fanatismo, siempre frikismo. Qué bonito es sacar buenas notas y que te regalen caprichitos. Ah, y además un cinturón arco iris.
Y ahora que he sacado también el tema de Deadpool -cuya película se estrena en 2016 y está protagonizada por el maravilloso Ryan R. Reynolds-, me he acordado de que hace poco participé en un concurso vía Facebook... y que estoy en uno de los primeros puestos. La votación aún no ha terminado, pero desde que empezó hasta ahora he estado bailando entre el primer, el segundo y el tercer puesto. Desde antes de participar estaba resignada a no ganar, pero ahora la cosa está tan reñida que incluso lo estoy pasando un poco mal. Siendo un concurso de fanfics (fanfic: diminutivo de FanFiction=Ficción del Fan. Término empleado por la gente como yo para referirse a relatos o narraciones no-oficiales sobre una "materia" -películas, libros, cómics, videojuegos, etc.- ya existente), me desilusiona bastante que no se valore la ortografía, ni la gramática, ni el vocabulario, ni la sintaxis... Vale que yo soy rarita para esas cosas, pero es que me resulta bastante indignante que el fanfic aspirante al primer puesto (que sólo tiene uno o dos votos más que el mío) esté escrito de una forma tan burda. Y no es que sea mal-perder mío, cuando vi que me había superado me encogí de hombros y lo leí para ver qué clase de fanfic perfecto y maravilloso había quedado por delante del mío. Y a pesar de que era la tercera parte del que había escrito yo, cuando terminé de leerlo no sólo me dolían los ojos, sino también el cerebro, el corazón y el diccionario. Y el fic no es malo. Es creativo y original, y si no estuviera escrito así posiblemente incluso yo lo habría votado, pero soy incapaz. 



Cambiando de tema, hace poco me dio por prepararme para septiembre y me he puesto a hacer diferentes diseños de horarios para el nuevo curso. He de escoger uno de tantos e imprimirlo para ponerlo en el archivador que todavía no tengo.
Y, como por alguna razón me está doliendo horriblemente la cabeza, creo que voy a dejarlo aquí. Adieu.

sábado, 15 de agosto de 2015

El pequeño desánimo de cada día

Hay gente g********* suelta por ahí. Puedes encerrarte en casa y no salir, puedes pasar los días en tu propio mundo, pero tarde o temprano, y por cualquier circunstancia, tendrás que establecer contacto, en mayor o menor medida, con el exterior. Con el horrible y hostil mundo de fuera. Esto ha sido siempre así, pero con el paso del tiempo ha ido a peor. Ahora ya ni siquiera tienes que poner un pie en la calle. Cinco minutos en Internet, y toda tu vida se tambalea. En Internet es incluso peor que en la calle, porque la gente g********* de la que hablaba al principio se ve protegida por el anonimato, y no hay una sola palabra que no se atreva a escupirte en la cara. Y encima con faltas de ortografía. Y tú te dices a ti misma que no pasa nada, que gente g********* hay en todas partes, y que semejantes especímenes no pueden ofenderte porque son infinitamente inferiores a ti. No porque hayan nacido así, sino porque ellos han escogido serlo. Y sólo esa mala elección ya basta como insulto para sí mismos. Pero aun así hay algo en ti que te empuja a intentar abrirles los ojos y la mente, porque, aunque no vayan a cambiar su forma de pensar, pueden notar que te han ofendido y de esa forma les brindas la oportunidad de pedirte disculpas, como pasó con cierto compañero, que "no sabía que me estaba ofendiendo". Pero eso sólo empeora las cosas, y al final acabas como yo ahora: ofendida, insultada, menospreciada, encerrada, enfadada, triste y comiéndome media tableta de chocolate.

miércoles, 22 de julio de 2015

Celos

Me he dado cuenta, en estos últimos 25 meses, de que soy una persona bastante celosa. Y eso es algo de mí que no me gusta. He tenido motivos para estarlo, y lo he estado, y no ha sido una experiencia de la que haya sacado nada en claro además de que es mejor no sentir celos. No son beneficiosos para nadie, y lo único que consiguen que hagas es odiar a gente que muchas veces ni siquiera tiene culpa de nada. Cuando me han puesto celosa, mis allegadas y allegados -pero más ellas- me han apoyado, teniendo más o menos confianza conmigo, y han recurrido a improperios e insultos contra la persona equivocada. "Qué puta", "...y encima tiene las tetas pequeñas". ¿Por qué arremeten contra ella? Ella es la menos culpable. Ella no tiene por qué saber que yo existo. ¿Que se fijó en el chico que estaba conmigo? Pues yo también. No tengo nada de qué culparla. Yo no la conozco y no puedo juzgarla. Fue él quien traicionó mi confianza yéndose a coquetear con otra chica a mis espaldas. Porque si me lo hubiera dicho yo bien podría haberlo aceptado o haberlo mandado a la mierda. Y en el hipotético caso de que ella supiera que él y yo estábamos juntos, molesta pero no impide. Se mire por donde se mire, y sea cual sea el caso, el único culpable es él, y es él el único que merece ser insultado.
Mi conclusión -y mi consejo- es: si él o ella te da razones para sentir celos, no la tomes con quien no es, déjale. Si te pone celosx, será que no le importas tanto. Y quien no te quiere, no te conviene.
Y otra cosa, muy importante: controla tus celos. Que esté contigo no significa que sea de tu propiedad. Cada persona es dueña de sí misma, y que haya decidido compartirse contigo no significa que tú puedas decidir sobre ella. Hay cosas por las que, hasta cierto punto, es normal sentir celos. Pero otras no. Y por mucho amor que le tengas, puede decidir con quién habla, con quién sale, y si se comparte con alguien más. ¿Puedes aceptarlo? Bien. ¿No? Pues no sigas con esa persona, porque esa relación es dañina para ambxs.
No hagáis como los míos, que me querían mucho pero no podían soportar la idea de que tuviera amores platónicos. Y no les parecía suficiente estar celosos del cantante de R+ que tenían que estarlo también de personajes ficticios como Ludwig Beilschmidt (Hetalia) o Draco Malfoy (Harry Potter). Cretinos.

martes, 21 de julio de 2015

Vida Social... o algo así

Esta es la primera vez que exteriorizo esto, y creo que lo mejor es hacerlo de forma abierta, para no tener que repetirlo una y otra vez. Para no dar más prioridad a unas personas que a otras, porque nunca sabes quiénes son las adecuadas.

No soy una persona demasiado sociable. Nunca se me ha dado bien hacer amistades, y, una vez las consigo, tiendo a distanciarme de ellas. Aquellos que en primaria eran mis amigos ya no se acuerdan de mi nombre. Mi primer verano después de haber empezado la ESO lo pasé compartiendo mis días con un compañero que ahora ni me dirige la palabra. Algunos ni siquiera me saludan, otros me tratan como si fuera la primera vez que me ven, y otros actúan como si no existiese pero se acuerdan de mi cumpleaños y me felicitan con una sonrisa.

Puede parecer triste, incluso a mí me lo parece a pesar de que todo eso lo he provocado yo. Yo no los saludo por la calle, y no hago ni el más mínimo esfuerzo por recuperar una ínfima parte de la amistad que tuvimos en algún momento. ¿Por qué? Quizá por el miedo al rechazo. Al de ellos hacia mí, y al mío hacia ellos.

Hay personas a las que, por simpáticas y agradables que sean, no soy capaz de dejar entrar en mi vida. Al principio parece que puedo abrir mi mundo a una persona en concreto, pero en el último instante me echo atrás y le cierro la puerta en las narices.

Sinceramente, no me considero una mala persona. Y no estoy segura de qué es lo que me hace tan reacia a relacionarme con los demás. Sé que me cuesta relacionarme con la gente que tengo más cerca, como mis compañeras y compañeros del instituto, en parte porque mis intereses son diferentes a los de la mayoría. A pesar de toda mi ignorancia en comparación con las personas de una formación política muchísimo más elaborada que la mía -casi inexistente-, me siento, en ese aspecto, uno o dos pasos por delante del resto de alumnado de mi mismo curso. Además, nuestros gustos cinematográficos, bibliográficos y musicales difieren bastante. Increíblemente, me cuesta bastante encontrar puntos en común con gente que sólo escucha pop -y en el peor de los casos, reggaeton- sólo lee cosas tipo Crepúsculo y sólo ve películas comerciales. Quiero apuntar que de las 402 canciones que tengo, algunas son pop, que en todos los libros que he leído hasta ahora, la saga Crepúsculo está incluida, y que he visto un montón de películas comerciales. Pero la gente de la que estoy hablando -casi sin excepción- consume sólo lo que consume todo el mundo, y los gustos de otras personas como yo, que difieren claramente de los suyos, los critican simplemente por no ser lo que está de moda. Y ese mismo rechazo sin fundamento lógico que les impulsa a no querer saber nada de los gustos ajenos es el que a mí me impulsa a no querer saber nada de esa gente y a encerrarme dentro de mí misma.

Como quienquiera que esté leyendo esto podrá imaginarse, mi reticencia a entablar amistad con las personas también afecta a mi vida sentimental. ¿Cuántas relaciones de pareja he tenido hasta el día de hoy? ¿Cuándo tuve mi primer amor? ¿Cuánto ha durado mi relación más larga? ¿Y la más corta? Bueno, para alivio de mis padres -creo- y como era de esperar, no he tenido ninguna relación de “pareja” normal. La primera -y última- vez que mi novio intentó darme un beso lo empujé. A los catorce años. Hace casi nada. Después nuestro noviazgo se acabó -después de cuatro meses- de una forma un tanto confusa y yo empecé una relación a distancia con una chica. Y fue ella mi primer amor. Pero entre que era para ambas la primera vez con otra chica y que vivíamos lejos la una de la otra, nos fuimos distanciando, más si cabe, poco a poco. Diez meses después, ella decidió que éramos muy jóvenes y que nuestra relación no iba a llegar a ninguna parte, así que lo dejamos. Tan sólo cuatro meses más tarde conocí al que habría sido el tercero si no hubiese dicho seis meses después que no quería una relación. Quedamos como amigos hasta que él metió la pata hasta el fondo y quedó como un capullo. Muy a mi pesar mi primer beso fue con él. Y el segundo.

Tampoco son unas experiencias demasiado alentadoras, pero tengo que decir, con un optimismo no muy propio de mí, que de los errores se aprende y que no pienso volver a caer en ninguna de las piedras anteriores. Confío en que quienquiera que esté leyendo esto lo tenga en cuenta si tiene la oportunidad -o la ha tenido- de conocerme en persona. Me gustaría que no se me juzgara de antipática por culpa de mi incapacidad para abrirme a otras personas, y que ésta no fuera un impedimento para que otras personas se me acerquen, pues yo siempre estaré ahí para apoyar a quien lo necesite y, aunque tienda a automarginarme, nunca he marginado a nadie más.

Muchas gracias por haberme leído.

jueves, 16 de julio de 2015

Apatía

(Hasta hace unos años había un montón de gente con blogs. Blogs escritos, como éste. Ahora, sin embargo, abundan los "vlogs" de YT. Que sin duda tienen muchos más seguidores que los primeros. La gente prefiere ver y escuchar a leer y enterarse de lo que está leyendo. Sin duda es mucho más práctico y apenas cuesta esfuerzo. Es triste ver cómo se pierde la cultura.
Pero cada unx es libre de emplear su tiempo libre como quiera, y yo no soy quién para juzgar a nadie por ello).

Cuando la profesora de Ética nos dio las notas finales del curso, después de dudar si ponerme un nueve o un diez -que al final fue un diez-, me dijo: "Ángela, tú tienes un problema... Tú eres un poco vaga". Sí, lo soy. Nunca he tratado de ocultarlo... y nunca ha sido un complejo. Todos mis profesores y profesoras lo han sabido siempre, y esa ha sido su única queja durante todos mis años de estudio.
Pero cuando ella me lo dijo, y después añadió: "Quien tiene facilidad para trabajar, debería trabajar siempre, ¿no?", mis quince años anteriores se tambalearon y amenazaron con desmoronarse. Todos los días de vacaciones que han pasado hasta hoy esa frase ha estado taladrándome la cabeza (lo que no significa que haya dejado de hacer el vago). Creo que nunca nada que me haya dicho una profesora o profesor (excepto el de Francés de 3º, que es el señor más maravilloso que me ha dado clase en toda la secundaria) me ha quedado tan grabado a fuego en el cerebro como eso.
Es una verdad como una casa, y sería muy tonto por mi parte intentar negarlo. Tengo facilidad para trabajar en ciertas cosas, pero no hago nada. Y lo justifico diciendo que "no tengo suficiente motivación". Yo, la que no daba crédito cuando mis compañeros decían que sin un incentivo económico a mayores del sueldo fijo (o sea, la creencia popular de que en el comunismo todos ganan lo mismo aunque trabajen mucho, trabajen poco, o se rasquen la barriga) era obvio que la producción cayera al no tener los trabajadores ninguna motivación para hacer su trabajo (explicado de una forma bastante más simple; si ellos leyeran esto ahora probablemente no entenderían nada). Precisamente yo soy la que excusa su falta de trabajo en la falta de motivación. Y ahora no estoy hablando del trabajo académico. 
Ahora estoy hablando de que en todo lo que llevo de vacaciones no he movido un dedo para intentar convertir mi habitación en un sitio habitable. Algo que se supone que debería ser suficiente motivación. Para más inri, tengo la PlayStation restringida hasta que lo haga. Tengo dos opciones para utilizarla: a) Fregar los platos y tender la ropa para poder jugar ese día y b) Arreglar mi habitación y tener acceso a la play durante el resto de las vacaciones sin tener que hacer nada más.
De momento voy tirando con la a). ¿Me siento orgullosa? No. ¿He hecho algo para intentar poner orden en mi habitación? Tampoco. Mi profesora se quedó un poco corta cuando dijo "...un poco vaga". Soy vaga a más no poder. 
Estuve pensando el otro día (al parecer pensar es lo único que hago por inercia y por eso no me cuesta trabajo, lo cual es un puntazo) que si me reservo un fin de semana entero puedo dejar mi habitación reluciente, pero para eso tengo que empezar o viernes por la tarde o sábado por la mañana. Y si quiero aprovechar la mañana del sábado, necesito un permiso especial para no ocuparme de la otra habitación de la casa que me toque ese día (sí, así es mamá), por lo que ahora debería ponerme a redactar una petición formal que me garantice la exención de ayudar en casa este fin de semana.
Buenas noches.

jueves, 2 de julio de 2015

Aspiraciones de una obsesa del lenguaje escrito

Llevamos ya... 13 días desde que empezaron las vacaciones. Parecían más antes de contarlos.
Tengo que aprovechar estos tres meses (bueno, tres... dejémoslo en dos y medio) para hacer algo que merezca la pena. Y no hablo de playa y fiesta. Eso no va conmigo. Tampoco hablo de "aprovechar que tengo tiempo libre para hacer limpieza", como me exige mamá. 
Yo quería -y no es que me sienta demasiado orgullosa- sacar algo de dinero para cierto concierto en 2017... pero siendo realista, soy demasiado vaga para ponerme a trabajar con este calor.
Uno de mis propósitos de Año Nuevo era "acabar todos esos proyectos literarios que tengo empezados". Es sabido desde siempre que los propósitos de Año Nuevo raramente se cumplen, pero en mi caso es peor. Como si no tuviera ya bastantes posibles futuras novelas empezadas (cuatro, más concretamente), ahora sigo añadiendo más.
Sé muy bien que para escribir un libro (uno, no cinco) hace falta no ya imaginación, la imaginación es optativa, sino datos. Para escribir algo digno de leerse hay que estar documentada. Y yo, por muy inteligente y madura que me crea, me doy cuenta de que no tengo idea alguna sobre absolutamente nada. Así no se puede escribir (por qué será que no soy capaz de terminar nada de lo que empiezo).
Desde pequeña siempre tuve muy claro mi futuro como escritora. A los ocho años releía mis escritos horrorizada y pensaba: "Cuando tenga dieciséis escribiré mejor". Ahora, a tres meses de cumplir los diecisiete, ya he abandonado esas ilusiones (que no intenciones) y me conformaré con la corrección ortográfica. Eso sí que no tiene pérdida.
Cada vez me doy más cuenta de la falta que hace la ortografía en el mundo. Leo noticias de periódicos y etcétera y me echo las manos a la cabeza. ¿Cómo alguien puede ser periodista sin saber redactar? No, redactar no. ¿Cómo puede alguien ser periodista sin saber las reglas ortográficas básicas?
En las redacciones hay correctores ortográficos y correctores de estilo, que son quienes se encargan de corregir (valga la redundancia) las noticias escritas por los periodistas. El trabajo del periodista se limita a encontrar la noticia, no tiene la obligación de saber cómo redactarla después, porque de eso se encargan otras personas. Sin embargo, si no hay correctores, entonces el periodista sí que debería al menos utilizar el del procesador de textos que tenga instalado en el ordenador o en uno de Internet. No será tan eficaz, pero es mejor que nada.
Y no sólo en los textos periodísticos. Últimamente casi todo lo que leo por ahí (y en especial en la web) tiene algún fallo tonto, probablemente consecuencia de no haber releído lo escrito antes de publicarlo (que a mí también se me olvida a veces, pero siempre paso el corrector). Tildes desaparecidas o mal puestas, espacios inexistentes y el problema más común al escribir a ordenador: pulsar una tecla que no es la letra que tú quieres.
A mucha gente le parece cansina mi obsesión por la ortografía y la gramática. Quizá porque soy incapaz de dejar de corregir a todo el mundo. Pero en fin, si esa es una de mis mayores aptitudes y existe la posibilidad de que me paguen por ello, ¿qué tengo que perder? ¡Es el mejor futuro que jamás podría haber soñado!

domingo, 28 de junio de 2015

28 de Junio

Una vez más, ha llegado por fin el Día del Orgullo LGTBI. Este 2015, además, contamos con un hecho histórico: la legalización del matrimonio igualitario en todo Estados Unidos.

La verdad es que aún quedan muchos países -demasiados- en los que la homosexualidad es castigada con severidad. En Uganda la homosexualidad no es legal, o por lo menos esa es la última información que me ha llegado, y no quiero ni hablar de Rusia. ¡Ay, Rusia, echando por tierra todos los avances de la civilización! ¡¿Y tú te haces llamar país desarrollado, Rusia?!
Pero es algo increíble que en EE.UU. se haya aprobado esto. Sobre todo si tenemos en cuenta ciertas circunstancias como, por ejemplo, el pastor de Texas que amenazó con prenderse fuego a sí mismo si se aprobaba el matrimonio igualitario, o las movilizaciones de católicxs en Chihuahua contra el ya mencionado muchas veces matrimonio igualitario.

Ayer tuve la oportunidad de asistir a la manifestación del Orgullo, y tengo que decir que estoy encantadísima. Personas mayores, personas jóvenes, niños, niñas, bebés, perros... Hubo muchísima más gente que en la manifestación de hace dos años (el año pasado hubo concentración).
Las banderas arco iris se perdían en el horizonte. En vez de las consignas ligeramente ordinarias de la última vez, nos acompañaba un grupo de percusionistas increíbles.

Al igual que todos los días, pero hoy más que nunca, quiero animar a todo el mundo a salir del armario, quizá no de forma pública, porque es una decisión bastante personal y siempre hay que tener en cuenta muchas cosas (y no es lo mismo ser gay en España que ser gay en Rusia - ay, Rusia). 
 


Pero si no es salir del armario, sí que es muy importante el que una persona sepa aceptarse a sí misma. Muchas veces es peor el peso de la conciencia que cualquier cosa que te puedan hacer los demás. Por eso quiero recordar a todas y todos que, sea cual sea la sexualidad o el género de cada unx, y sean cuales sean sus circunstancias personales, que pueden limitar más o menos sus libertades, nunca la transexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad, la pansexualidad, la asexualidad, la intersexualidad, etc., va a ser una enfermedad, ni una desviación, ni nada relacionado con ninguna patología. Existen más de dos sexualidades y existen más de dos géneros. Y si alguna vez a alguien le dicen -como a mí- que la (inserte prefijo aquí)-sexualidad es antinatural, que el ser humano nació para crecer, reproducirse y morir, y nada más, que no olvide jamás que la pa/maternidad es una opción y que la homosexualidad está presente en más de 150 especies desde la Prehistoria.

Termino mi comunicado de hoy con unas fotos de la manifestación de ayer. Besos y abrazos. Y, de verdad, me siento muy orgullosa de todos nuestros progresos mundiales. 



jueves, 25 de junio de 2015

Se acabó la Educación Secundaria Obligatoria

Parece que fue ayer cuando escribí emocionada lo genial que iba a ser 4º de ESO. Ahora es un alivio haberlo terminado.
El martes fui a buscar las notas con mi madre y mi hermano. Sorprendentemente (en realidad, no tanto) soy una de las pocas personas de mi grupo que consigue el título de la ESO en junio. Concretamente, soy el 50%.
Tengo que añadir que, además, tengo unas notas muy buenas. Eso para todas aquellas personas que leen lo que yo escribo y piensan "pobre desgraciada, se piensa que con sus ideas de proletaria marimacho analfabeta va a cambiar algo en el mundo". Las hay, en efecto. Y sólo por alardear para quien no me crea doy más detalles:
  • Matemáticas: 6-Bien
  • Historia: 6-Bien
  • Lengua y Literatura: 7-Notable
  • Educación Física: 7-Notable
  • Francés: 8-Notable
  • Inglés: 9-Sobresaliente
  • Latín: 10-Sobresaliente
  • Cultura Clásica: 10-Sobresaliente
  • Informática: 10-Sobresaliente
  • Ética: 10-Sobresaliente
Mi nota media del curso es un 8. No quiero ni pensar en lo que hubiera sacado si me hubiera esforzado un poco.


domingo, 7 de junio de 2015

El cuento de nunca acabar

Ya todo el mundo está harto de oírme hablar de lo mismo: "que si RAMMS+EIN esto, que si Till Lindemann lo otro...". Y sí, no negaré que soy monotemática (como le dije a un amigo hace tiempo, no dejo de hablar de monos). 
Pero creo que últimamente he conseguido controlar mi obsesión bastante bien. Y como eso no puede ser, pues ahora voy a tener que desahogarme un poco. Todo porque ayer fui a un concierto y tenían un parche de R+, que yo no pude comprar porque no tengo dinero y ahora estoy afectadísima.
No sé quién lo sabe y quién no -o le importa- pero, como mencioné hace poco de pasada, Till Lindemann está descansando de RAMMS+EIN con un nuevo "grupo" llamado LINDEMANN (formado por él y Peter Tägtgren). 
Till dijo hace no demasiado tiempo que "Lindemann es como la amante joven y apasionada, mientras que R+ es la esposa vieja y amargada, que te da mal sexo y con la que sólo te quedas por los niños". Cualquiera que me conozca (o que me haya leído anteriormente) sabrá lo que pienso de sentencias como éstas, pero no voy a escribir otra carta a nombre de Till Lindemann y dirigida al resto del mundo explicando mi profunda decepción. ¿Por qué? Pues porque ya estoy bastante frustrada como para encima volver a enfadarme otra vez con un señor que ni siquiera me conoce. Con lo cual, prefiero pensar que, como dice él, "hay que leer entre líneas, ya que es sarcasmo, que nadie se piense que es verdad, es humor negro. Es importante para la gente que luego se piensan cosas raras"
Además, si lo que se dice es verdad (y debe de serlo porque hay una prueba viviente), ese caso de la amante y la esposa lo ha vivido él desde la perspectiva de la segunda. Los rumores dicen que a él, su mujer lo engañó con Richard Z. Kruspe (guitarrista de R+) y que tuvo una hija suya antes de divorciarse, y por eso la hija de Kruspe se llama Khira Lindemann.
Especulando sobre la vida de este hombre y cayendo en el chismorreo implícito en el fanatismo podemos darle la vuelta a la frase y aplicarle su propia justificación. Pero las conjeturas basadas en cotilleos y rumores nunca son demasiado fiables.
Esto del humor negro lo dijo de forma genérica, pero como respuesta a una pregunta que le hicieron sobre Praise Abort, el primer vídeo oficial de LINDEMANN en la web. Aquí vuelvo a sacar una vez más mi vena escéptica. Praise Abort (Apruebo el aborto), teniendo en cuenta que es un tema escrito sarcásticamente, realmente significaría que Till es contrario al aborto. Visto desde una perspectiva general, la canción da a entender que el aborto es un acto inhumano ejercido por seres infames que odian a sus hijos. Sin embargo, vuelvo a remitirme a sus palabras: "Realmente es ficción, aunque probablemente haya algún caso, pero realmente es una historia y muy graciosa, ya que imagínate que tienes un amigo con esa situación". Dónde le ve Till la gracia es un misterio, pero él fue quien escribió la letra; él se entenderá.

Como ya habré dicho anteriormente, este blog es para todos los públicos, por lo que no voy a compartir el vídeo de Praise Abort, una canción sencilla pero pegadiza que, te guste o no, no es fácil sacártela de la cabeza. No es un vídeo, a mi parecer, demasiado fuerte, pero puede haber a quien le afecte o a quien le parezca soez. Quien esté interesadx sólo tiene que buscarlo en YouTube.

jueves, 4 de junio de 2015

A quince días del final

Ya estamos en junio, cómo pasa el tiempo. Sólo quedan quince días para que se acabe el instituto, luego el 23 dan las notas y el 28 es el Orgullo.
Íbamos a hacer, lxs alumnxs de 4ºESO, una fiesta de graduación, pero... Bueno, "íbamos" a hacer, la van a hacer igualmente, pero yo me he rajado. Es todo demasiado superficial y estúpido, y encima quieren hacernos pagar a todxs 5€, siendo (conmigo) 74 personas. ¿De verdad necesitan 370€ para gastar en decoración? Y si hay alguien que quiere ir y no puede permitirse esos 5€, ¿qué pasa? ¿Se le margina? Ahora son sólo 73, y me da la impresión de que se va a ir más gente.
Quieren hacerlo todo demasiado sofisticado, cuando la mitad del curso va a repetir y la otra mitad va a hacer Bachillerato. Y encima la mayor parte de la fiesta va a consistir en hacerles la pelota a un profesorado del que llevan despotricando todo el año. Pues no. Que no cuenten conmigo.
Que sí, que terminamos la ESO, vale. ¿Pero no se puede hacer algo más sencillo? Que en vez de una graduación parece que estén haciendo los preparativos para una boda. Una boda de 73 personas.
Si quieren un recuerdo, pues nos sacamos una foto, o nos vamos todxs a cenar, pero esto... Esto es demasiado, lo siento.
Y además, me parece increíble que ahora la gente esté más preocupada por hacer fiesta que por estudiar, ahora que se supone que estamos todos hasta el cuello de exámenes. Pero no, se saltan las clases para ir a ensayar, y ensayan también por las tardes. Y cuando no están ensayando están haciendo reuniones o discutiendo por el grupo de WhatsApp. 
Después la gente se extraña porque apruebo sin apenas estudiar y ellxs no aprueban ni copiando. ¿Por qué? Porque yo ESTOY en clase, simplemente. Es tan fácil como eso.

sábado, 23 de mayo de 2015

Amor propio

Hace poco, hablando con una amiga, me dijo que su prima siempre se alababa a sí misma cuando se miraba en el espejo. Que al principio le parecía una creída, hasta que ella le dijo: "Es que si no me lo digo yo, ¿quién lo va a hacer?". 
Y esa es exactamente la idea que tengo yo. No el "nadie me lo dice, así que tengo que decirlo yo para sentirme mejor conmigo misma", sino el "yo soy la única persona cuyo criterio tengo que tener en cuenta, todo lo que me digan personas ajenas es su opinión y no tiene nada que ver conmigo".
Yo creo que algo que todo el mundo debería hacer es enfrentarse al espejo. Ponerse delante de él y mirarse hasta no dejarse un solo defecto que encontrar y aceptar. La mayor parte de las personas buscamos la aprobación ajena y nos olvidamos de la nuestra propia. Vivimos con complejos. Y en especial las mujeres, con todos esos estereotipos que nos inculcan los medios de comunicación. Nos pasamos la vida intentando ser modelos o lamentándonos por no conseguirlo, cuando realmente una modelo también tiene "imperfecciones" que los medios consideran feas. A las modelos de las revistas, a esas mujeres perfectas, también las retocan, también las estilizan, también les quitan kilos digitalmente.
Y nosotras nos pasamos la vida añorando ser como mujeres que no existen, en vez de querernos como somos, con nuestras imperfecciones humanas, que no son bonitas porque los demás nos dicen que no son bonitas. La belleza no es objetiva, y la aprobación social tampoco. Si tú no te quieres, si tú no te gustas como eres, si tú no te respetas a ti misma, entonces es probable que te juntes con quien tampoco lo haga. No busques el amor ajeno en ausencia del propio.


En relación con esto, dejo un fragmento de una entrevista que le hicieron recientemente a Till Lindemann (cantante de RAMMS+EIN) acerca de su nueva banda LINDEMANN (originalidad al poder). En caso de querer leerla entera, pinchar aquí.
 
"- ‘Fat’ habla de la belleza de las curvas de una mujer. ¿Qué mensaje lanzarías a las mujeres del mundo que se miran al espejo y no se gustan?
Till- (En español) ¿Gordas, no? (risas). El mensaje que se transmite en la canción es “gústate, quiérete”, no importa lo que diga la gente de ti. Sin embargo, si tú no sabes quererte y gustarte, tienes realmente un problema, y por supuesto “me gustan las gordas” (en español). ¡Quiérete a ti mismo!, es el mensaje que quiero transmitir constantemente. No me gusta la gente que no sabe valorar quién es solo por tener unos kilos de más, o que no ve quién es realmente. Me gustan las mujeres gordas que saben lo que quieren y van de frente. Realmente me gusta verlas como se lavan el pelo, ducharse, olerlas, ver que están bien consigo mismas (risas)".

domingo, 17 de mayo de 2015

Día Contra la Homofobia

Hoy vuelve a ser 17 de mayo. El año pasado publiqué una entrada al respecto, y este año toca otra vez.
En 2014 no me explayé demasiado escribiendo, ahora no recuerdo si por falta de ganas, de tiempo, o de inspiración.
Sin embargo, hoy quiero plantear una cosa (no sé si la habré mencionado anteriormente, pero si fue así, la repito). 
Pese a las agresiones homófobas, pese a seguir utilizando palabras como "maricón", pese a que la palabra gay se sigue considerando ofensiva, casi cualquier persona a la que le preguntes te dirá: "¿Para qué seguir protestando si la igualdad real ya está conseguida?". 
Les mencionas todo lo anterior y responden cosas como: "Son casos aislados", "bueno, también les dan palizas a heterosexuales", "los gays se llaman cosas peores entre ellos", "la palabra gay es ofensiva para los heterosexuales igual que la palabra heterosexual es ofensiva para los gays". Después de oír tantas cosas de este tipo, he llegado a la conclusión de que es inútil convencer a nadie con lógica. Pero he descubierto que si empiezas a h*stias se callan otras cosas más "triviales", en las que la gente no se suele parar a pensar, acaban con cualquier posible argumento.
Por ejemplo, el cine. Siempre que hablo de esto, la gente con la que estoy hablando se calla y cambia de tema o se va. Es una reacción más sana para mis nervios que el que empiecen a decir cosas como las de arriba. Lo que yo les digo es que, si hay tanta igualdad, ¿por qué no hay películas con protagonistas homosexuales, cuyo argumento no gire en torno a la orientación sexual de sus personajes? ¿Por qué si el protagonista es un chico gay, la película tiene que ir de sus problemas amorosos en relación con el resto del mundo? ¿Por qué no puede ser una película de superhéroes, en la que el protagonista sea homosexual? Y me da igual que sea homosexual, que bisexual, que transexual, que intersexual, lo que quiero es que se normalice todo aquello que disienta del heterocentrismo. Quiero que el argumento de la película sea independiente de la orientación sexual de su o sus protagonista(s).




Este vídeo lo hice como un trabajo para la clase de Informática. Al final no fue éste el que presenté porque hice otro mejor. El vídeo es algo cutre porque en ningún momento pensé en subirlo a la red, pero, ya que no lo entregué, no voy a privar al mundo de él, ¿no?
Casi todas las imágenes son de la fotógrafa Braden Summers, junto con dibujos de Ismael Álvarez y fotografías varias, entre las cuales hay algunas de Till Lindemann, cantante de Rammstein. En los créditos sólo aparecen los nombres de los dos primeros; el resto de los individuos presentes están incluídos en "Gente desconocida", dado que el editor tiene unas capacidades limitadas y no había espacio suficiente para todos los nombres.
La canción es "You belong to me" de la banda sonora de Shrek.




sábado, 16 de mayo de 2015

Adoctrinamiento everywhere

Dije que volvería con mis reflexiones profundas. De verdad que lo he intentado, pero o no he llegado a nada o no me acuerdo. Ahora estoy empezando con la temporada de exámenes -sin gana alguna- y apenas tengo tiempo para pensar detenidamente en los misterios de la vida y el universo.
De lo que sí me he dado cuenta, y no me ha hecho falta pensar mucho, es del adoctrinamiento escolar que sufrimos diariamente, no en todas las asignaturas, pero sí en algunas.
En mi caso no es grave, porque yo tengo una ideología y recibo una educación política fuera del ámbito académico. Pero si yo estoy aún tan verde y empezando a coger forma, no quiero ni pensar en lo moldeables que pueden ser otras tantas personas.
Ya no me refiero a que un profesor X se dedique a hablar en clase de su pasividad política o de su opinión sobre ciertos partidos aun sin tener esto nada que ver con la asignatura. Eso tiene menos relevancia. Aunque me sigue pareciendo mal.
 En el libro "Educación para la Ciudadanía: Democracia, Capitalismo y Estado de Derecho" se habla al principio del adoctrinamiento escolar, que puede ser ejercido por profesores o profesoras de determinados departamentos y no puede ser ejercido por otros. Ponen como ejemplo a dos profesores de campos diferentes: Matemáticas e Historia. Un profesor/a de Matemáticas no puede adoctrinar políticamente al alumnado dado que el lenguaje matemático es objetivo. Ni las ecuaciones ni los polígonos son ni de izquierdas, ni de derechas ni "centrales". Por lo tanto, para que el profesor/a de Matemáticas pueda adoctrinar a sus alumnxs tiene que salirse del tema y hablar subjetivamente.
Sin embargo, otrx profesor/a que dé clase de Historia no tiene la necesidad de salirse de contexto. Simplemente tiene que contar la Historia a su manera, y puede posicionarse del lado que le venga en gana.
En este caso de adoctrinamiento del que me quejo yo, el problema es precisamente la Historia. Ciertamente, otros muchos miembros del profesorado se salen de contexto durante las clases por comentarios de alumnxs, y entran en una conversación a nivel personal. Es decir, está claro que hablan subjetivamente, y que no tiene nada que ver con la asignatura. Pero no están teniendo en cuenta (o sí) que están manteniendo una conversación a nivel personal con personas mucho más jóvenes, inexpertas y moldeables, que probablemente no tengan siquiera un mínimo intento de ideología política y que tomen esa opinión del profesor/a como un referente al tratarse de una persona adulta con estudios y un trabajo estable. Pero, en el caso de las clases de Historia, no es únicamente el relato subjetivo de los hechos históricos del profesor, sino también el propio libro.
En este punto del curso la doctrina resulta mucho más evidente que en los meses anteriores. Ahora mismo, el tema que estamos dando es "el mundo dividido en bloques: Capitalismo y Comunismo". El otro día lo estuve leyendo todo junto y me reí un montón (por no llorar) porque es una cosa súper descarada. Trata diferentes aspectos, alternando página a página el bloque capitalista y el bloque comunista. EE.UU. y la URSS. Algo que pasa en todos y cada uno de los párrafos del tema es:
  • Se habla de las medidas capitalistas (subida de impuestos, bajada de salarios, privatización, etc.) como algo que perjudica al proletariado pero que "es necesario para el progreso económico y social del Estado; malo en un principio pero con resultados beneficiosos para todo el mundo".
  • Se habla de algunas medidas tomadas en la Unión Soviética (nacionalización de los medios de producción, necesidades básicas cubiertas gratuitamente para todo el mundo, etc.) como "aparentemente buenas, pero de escasa calidad, sin futuro, obsoletas, etc".
Cuando se habla de la "supuesta inexistencia de las diferentes clases sociales" en el sistema comunista, pone después que "en la teoría era así, pero en la práctica había una clara diferencia entre los miembros del Partido Comunista y el resto de la población", mientras que no se mencionan en momento alguno las desigualdades sociales existentes en el sistema capitalista.
Por no mencionar que dejan de héroe al señor Borís Yeltsin, ya que "gracias a él fue sofocado el golpe de estado que iba a dar Gorbachov y se disolvió la URSS".
Yo no puedo presumir de saber mucho de todo esto porque, dentro de mi interés político, todavía soy bastante ignorante. En lo que al libro se refiere, al no saber si me lo estaba tomando demasiado a pecho, pregunté a otras personas, mayores, con más experiencia, más conocimientos políticos, etc. ¿Qué me dijeron? Que sí. Que se notaba descaradamente.
Pero, en fin, era visto. Si hace unos meses le pregunté al profesor de Historia si no nos podría poner el Manifiesto Comunista como lectura obligatoria y me dijo que no, escandalizado.
Así que, lo que me queda es desahogarme un poco e intentar sacar argumentos convincentes de los vídeos de Masademócrata.
...Tengo demasiado tiempo libre.



domingo, 3 de mayo de 2015

Día de la Madre

Muchas personas creen que el que yo esté a favor del aborto significa que estoy en contra de la maternidad. Pues no. Yo estoy a favor de que las mujeres puedan abortar si lo consideran necesario.
Aprovecho el día de hoy para hablar de esto porque me parece una buena oportunidad. Yo no estoy en contra de la maternidad. Más bien todo lo contrario. A mí, personalmente, me aterra la simple idea de abortar, ya sea voluntariamente o de forma natural.
Yo, como todo el mundo (o casi), también tuve una etapa de "yo no voy a tener hijos". Algunxs la hemos tenido durante nuestra infancia, otrxs todavía siguen en ella y otrxs no cambiarán nunca de idea. Es, obviamente, una decisión personal.
Mi visión de la maternidad ha cambiado drásticamente en muy poco tiempo. Del ya mencionado "yo no voy a tener hijos" pasé a quedarme mirando con anhelo todos los bebés y niñas y niños pequeñxs que veo por la calle.
Independientemente de todas mis aspiraciones personales en relación con la literatura, la ortografía, la corrección y el activismo social, una de mis principales metas es la de ser madre. Una buena madre.
No quiero ser madre porque "ese es mi deber como mujer". Quiero ser madre porque la maternidad me parece algo fascinante. El hecho de poder dar vida a un nuevo ser humano, de que de mi cuerpo salga una personita con sus manitas y sus piececitos, que va a tener su propia vida y su propio futuro, me parece algo increíble.
Ser madre implica no sólo dar a luz y presumir de lo bonito que es tu bebé, sino también quererlo, saber educarlo y criarlo con responsabilidad. Eso ya lo tengo claro desde ahora mismo. La gente me dice: "Ahora es muy bonito, pero ya verás cuando tú tengas uno y le tengas que cambiar los pañales", "Sí, a ti te gustan los bebés porque no son tuyos" o "El problema es cuando crecen". Sé que ser madre no es siempre perfecto, pero estoy mentalizada, aun siendo demasiado joven para serlo. Se supone que cuando tienes un bebé (por decisión propia) eres consciente de los pros y los contras.
Yo, en toda mi ignorancia, creo que ser madre te permite dar forma a la mentalidad de un nuevo individuo (o de varios), educándolo y criándolo para que piense igual que tú, o bien para que sepa pensar por sí mismo. Yo quiero criar niñxs que puedan desarrollarse socialmente sin represiones ni estereotipos. Quiero que mis hijxs crezcan con tolerancia y empatía, para poder llegar a ser personas adultas con sentido común. Su profesión, orientación sexual y demás no me incumben, son decisión suya. Me basta con ser madre de personas y no de marionetas del capitalismo patriarcal. Por eso voy a procurar criarlos con una ideología paralela. Va a seguir presente en sus vidas, pero yo voy a estar ahí para guiarlos por el camino de la humanidad, sin dejar que el ya mencionado CP los abduzca sin que ellxs se percaten de su presencia.
En resumen: yo quiero educar a mis hijxs igual (o mejor) que mi madre a lxs suyxs. Si no hubiese sido por mi madre (y mi padre, obviamente), probablemente yo sería otra oveja más del rebaño, un débil y pequeño cerebrito consumido por el patriarcado.

GRACIAS MAMÁ



lunes, 27 de abril de 2015

Y ahora me toca a mí

Llevo bastante tiempo hablando de los derechos iguales para todas y todos, invitando a la gente a reconocer su feminismo, su ideología, su sexualidad, etcétera, abiertamente y bla, bla, bla.
Pues ha llegado mi momento. Yo nunca me he escondido. O eso creía. Ahora ha llegado la hora en que soy yo quien tiene que dar la cara y salir del armario.
Sí, exactamente, salir del armario. El otro día, por ciertas razones, me preguntaron en clase de Informática si yo era bisexual, a lo que respondí afirmativamente. No es la primera vez, y aunque yo nunca he puesto ningún empeño en ocultar mi orientación sexual, me he cansado de tener que ir respondiendo individualmente a todo el mundo.
Siendo sincera, no creo que sea "bisexual" la palabra que me define, sino que pienso que es la que más se ajusta. Realmente yo soy de esas personas que no creen en la orientación sexual, sino en que tan sólo somos personas que se enamoran de otras personas. No es el género de una persona la razón por la que nos atrae, ¿no? Yo creo que es un simple rasgo más. Puede ser, por ejemplo, que todas las personas que te gusten sean hombres, pero eso no quiere decir que te gusten todos los hombres. Y con las mujeres igual. 
Además, desde mi punto de vista, si todas y todos viésemos esto así, la discriminación en ese campo no existiría, al ver sólo atracción de personas por personas y no de un sexo por otro o el mismo, por lo que pienso que es una forma de pensar bastante razonable.
La mayor parte de las personas de mi alrededor se han tomado bien mi pública salida del armario, que tuvo lugar hace un par de días en Facebook, Instagram y Twitter, pero hubo otras que no, y que yo no me esperaba que reaccionaran tan mal. 
Y en respuesta a sus comentarios retrógrados de arzobispo medieval, quiero dejar claras varias cosas:
  1. La sexualidad de cada un@ no tiene nada que ver con su salud mental. El sentir atracción por el mismo sexo no implica ningún tipo de desequilibrio mental.
  2. Cuando una persona intenta discutir con otra lo mínimo que puede hacer es intentar justificar su opinión con argumentos válidos, no intentar imponer su palabra por el simple hecho de considerarse "superior", ya sea por sexo, edad, orientación sexual, color de piel, o irrelevancias semejantes.
  3. Una persona es libre de hacer con su cuerpo lo que le dé la gana, no lo que un individuo ajeno le dice que tiene que hacer con él (en contra de su voluntad y para su perjuicio).
  4. Yo no obedezco a ningún mandato patriarcal. Me da igual lo que piensen otras personas, yo me gusto como soy y no voy a cambiar nada, ni físico ni ideológico, para complacer a otras personas.
  5. Es cierto que hay cosas que han existido desde siempre, pero eso no quiere decir que estén bien y que no haya por qué cambiarlas. Igual que ya no quemamos a nadie por brujería ni traficamos con esclavos (o se supone que no lo hacemos), tampoco tenemos por qué conservar nada que atente contra la integridad física y mental de nadie ni nada.

martes, 14 de abril de 2015

Día de la República

Pues sí, hoy es Día de la República, por si acaso alguien no lo sabía. Ahora mismo es más bien "Noche" de la República, pero en fin, qué se le va a hacer. Si no se puede escribir antes, no se puede.
En el día de hoy, este maravilloso y espléndido día (o por lo menos aquí) lamentamos que nuestro país siga siendo una monarquía aun habiendo abdicado nuestro amigo JC. Pero algunas personas no nos rendimos y seguimos esperando y haciendo fuerza para una nueva República.
Algunxs no comparten esto, y si lo leen se sentirán terriblemente ofendidxs (a lo mejor), pero yo soy y seguiré siendo abierta y orgullosamente republicana. ¿Por qué? Sencillo. Porque no me parece bien que habiendo en España 5 millones de parados, un grupito privilegiado llamado "familia real" esté ahí cobrando cantidades insultantes de dinero simplemente por "ser un grupito privilegiado llamado familia real", sin hacer absolutamente nada más que robar a la ciudadanía. 
Podría dar una respuesta más larga, basta y contundente, pero esta es una página respetable y para todos los públicos, por lo que usar un lenguaje demasiado bruto o demasiado complejo solo dificultaría y corrompería su lectura. Ante todo, corrección y disciplina. Pero nunca sumisión.



miércoles, 1 de abril de 2015

De paseo por la capital

Aunque llegué a casa el sábado, no he escrito hasta hoy porque estaba bastante cansada. Estuve cinco días (de martes a sábado) en el centro del país. El martes estuve en Segovia; el miércoles en Toledo; el jueves fuimos al Zoo Aquarium de Madrid, al estadio Santiago Bernabéu (muy a mi pesar) y a un maravilloso musical del Rey León; el viernes pasamos el día en el Parque de Atracciones y el sábado estuvimos en Salamanca. 

El acueducto de Segovia


Mi única queja, creo yo, es la comida. Nunca en toda mi vida había comido tan mal. Y bueno, los precios tampoco eran ninguna maravilla. El mazapán que compré en Toledo me costó un ojo de la cara.

Toledo  
A parte de eso, disfruté la experiencia. Visitamos sitios muy bonitos y el bungalow donde dormí era muy acogedor. Cambié el descafeinado de máquina de siempre por café con leche, que sí estaba bueno, y llegué a casa con una increíble predisposición a comer cualquier cosa.

El zoo tenía un montón de animales, y a mí me encantan todos los animales. TODOS. Pero por eso me parecen tan tristes los zoológicos.  No me gusta que los tengan privados de su libertad y expuestos a las miradas, los comentarios y las tonterías de la gente. Menos cuando es gente ignorante que se dedica a molestarlos y a burlarse de ellos. Son seres vivos, no objetos inertes cuya única función en este mundo es la de divertir a las personas.





sábado, 7 de marzo de 2015

Es Vuestra Decisión

MUJERES: 
No necesitáis a ningún hombre para que vuestra vida tenga sentido. No tenéis por qué desviviros para complacer al sexo opuesto. La depilación, la ropa, todo es vuestra propia decisión. No os dejéis manipular por una sociedad machista en la que el único deber de la mujer es el de agradar al hombre. Tanto vosotras como ellos sois personas, y por lo tanto tenéis los mismos derechos, no sólo ante la ley sino también en la calle, en vuestra casa y en todas partes. 
Os hacen creer que tanto el acoso callejero (no te lo tomes como un cumplido, ningún desconocido tiene que decir nada sobre tu aspecto sin autorización; por leve que pueda parecer, es acoso) como el abuso sexual o la violación es culpa vuestra. Y no es así. Tenéis todo el derecho del mundo a ir vestidas como queráis, y nadie tiene que decir nada al respecto. ES VUESTRA DECISIÓN.

HOMBRES:
No os sintáis víctimas del feminismo. Su único objetivo es conseguir eliminar las diferencias entre hombres y mujeres, no la de degradaros como personas. El feminismo os afecta positivamente a vosotros también, erradicando todos esos estereotipos sin sentido que el patriarcado os hace cumplir para ser considerados lo que sois: hombres. Podéis llorar, compraros ropa, depilaros, usar cosas rosas, realizar tareas domésticas e incluso hornear pasteles sin tener por qué sentiros afeminados. Las "cosas de mujeres" y las "cosas de hombres" no tienen por qué existir. No sois superiores a las mujeres, y las mujeres no son superiores a vosotros. No os asustéis de la igualdad y dejad de distanciaros del otro sexo. Podéis ser libres de los estereotipos si queréis. ES VUESTRA DECISIÓN.

sábado, 28 de febrero de 2015

Orientación Profesional

Después de un fin de semana enferma, dos días de clase, otros dos de huelga estudiantil y una excursión ayer, aquí estoy otra vez.
Bueno, realmente lo de ayer no fue una excursión, sino una simple salida didáctica. Fuimos a un salón de oferta de orientación universitaria. Algunas personas aprovechamos más la experiencia que otras. Yo, personalmente, estoy bastante contenta. No sé qué me pasa últimamente que todo me parece bien.
En el tiempo que nos dejaron libre albedrío para curiosear por los diferentes puestos de información, me recorrí todos aquellos relacionados con filología y lenguas extranjeras y ayudé a algunos de mis compañeros y compañeras a orientarse.
Todo era maravilloso hasta que me di cuenta de que, aunque todo pareciera tan fácil como te lo contaban, para ciertas cosas hace falta dinero. Y no poco, precisamente.
Después de coleccionar lápices, bolígrafos, chapas, panfletos, bolsas y demás artículos que daban en cada stand, las profesoras que nos acompañaban nos dividieron en dos grupos, Ciencias y Humanidades, y nos llevaron a cada grupo a una charla distinta.
Y bueno, a parte de que me harían falta 2450€ para irme de campamento a Dublín este verano, creo que tengo solucionado mi futuro laboral. Sobre todo después de ver que el grado en Ciencias del Lenguaje tiene tantas salidas.


sábado, 14 de febrero de 2015

Feliz Día del Amor Propio

Hoy, 14 de febrero, es el Día de los Enamorados, día que yo, como siempre, paso sola en mi casa leyendo, escribiendo y viendo la tele. Pero qué mejor día que hoy para escribir una entrada nueva y poner al corriente a toda aquella persona que, al igual que yo, no tenga nada mejor que hacer un sábado por la tarde.
Este lunes tuve la oportunidad de asistir a un acto de Alberto Garzón, candidato de IU a la presidencia del gobierno. Este blog no es un instrumento de propaganda electoral, ni mucho menos, pero lo cierto es que salí de allí muy contenta y con renovado ánimo de pelear por mis derechos y por los de todos los demás. 
He de decir que las palabras de Garzón fueron muy alentadoras y motivadoras, además, el cómo las dijo también contribuyó. Cuando hablamos de políticos profesionales solemos imaginarnos a señores aburridos con corbata leyendo cosas ininteligibles en unos papeles que parecen no acabarse nunca. Con Alberto Garzón no fue así: primero, porque no es tan viejo como para llamarlo "señor" y porque no llevaba corbata; segundo, porque habló sin papel alguno y de una forma que incluso yo, que tardo un poco en procesar la información, pude comprender sin dificultad. Todo aquello de lo que me llevo quejando todo este tiempo perdió importancia. No sé cuántas personas había en la sala exactamente, pero tener a una multitud a tu alrededor que piensa como tú, y que está allí por lo mismo que tú, hace que todos esos individuos cerrados, intolerantes y, por encima, de todo, orgullosos de su ignorancia con respecto a tantas cosas pierdan la poca relevancia que tenían en tu vida.

Con Alberto Garzón al final del acto.

Cambiando de tema, ayer celebramos el Carnaval en el instituto. Yo, para variar, fui con una camiseta manchada de sangre, unas medias rotas y cuatro kilos de talco en la cara y el pelo, además de un montón de maquillaje negro y rojo.

No es la primera vez que voy disfrazada de zombi al instituto en Carnaval, pero la última vez fue hace ya cuatro años, y tampoco disponía de demasiado tiempo para preparar el disfraz.
Pasé toda la mañana mirando a la gente fijamente y asustando a los profesores, aunque mi disfraz no fue tan impactante como otros -Maléfica, Cupido o los protagonistas de La Banda del Patio- que se esforzaron en ir de algo original de lo que no hubiera ido nadie antes.
No pude disfrutar de mi maravilloso atuendo de muerta viviente durante demasiado tiempo porque me tuve que lavar la cara y el pelo para ir a la peluquería después de comer, pero en el camino de casa al instituto y del instituto a casa me sentí halagada ante la expresión de sorpresa y fascinación de un montón de niños y niñas pequeñxs que se me quedaron mirando cuando pasé por delante de su colegio.

P.D.: Hice hace poco el examen de recuperación de Ciencias Sociales y me salió bastante bien, aunque la nota no me la darán hasta el final del trimestre.

viernes, 2 de enero de 2015

Feliz 2015

¿Soy yo la única amargada que no ha vivido el Fin de Año con alegría y buen humor? Me refiero al día 31 por la noche, pues de 12:00 a 21:00 lo pasé de maravilla (fui a ver El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos al cine, entre otras cosas).


Pero al llegar a casa... cenamos y pusimos la televisión. Fin. Estaba tan desganada que ni siquiera tomé uvas (pasas, en mi caso). Después me quedé dormida en el sofá y cuando me desperté me fui a la cama. Sí, este 2014 no he acogido la Navidad con tantas ganas como siempre.
No obstante, aunque no haya celebrado con alegría ni haya tomado parte en las tradiciones de Fin de Año, comenzamos un nuevo año lleno de posibilidades, por lo que, como ciudadana ejemplar y optimista que soy (ja, ja) me veo en la obligación de elaborar una lista de mis propósitos para este 2015, que no son nada que no me haya propuesto ya en años anteriores, pero que considero importante tenerlos bien presentes.


PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO:

  1. No callarme nada de lo que piense. Mis opiniones son tan válidas como las de cualquiera otra persona, incluso más cuando tengo argumentos para mantenerlas.
  2. Aprender a controlar mi ira y a razonar con la gente. Hay personas que se merecen una patada en la boca, pero la mejor forma de enfrentarse a ellas es con la palabra y no con la violencia.
  3. Abrirme más a la gente que me importa. Me es difícil ser cariñosa con l@s demás, y eso no me gusta. Puede que un poco de contacto físico me siente bien.
  4. Salir de casa. Paso demasiado tiempo encerrada. No hago ejercicio ninguno y no socializo. Tengo que dedicar más tiempo a pasear.
  5. Romper mi relación con RAMMS+EIN. El fanatismo está acabando con mi vida social y con mi futuro académico. No voy a dejar de escuchar su música, pero tengo que aprender a vivir sin ellos. Till Lindemann se ha echado novia, igual yo debería seguir su ejemplo.
  6. Aumentar mi número de bizcochos por mes. Eso de hacer un bizcocho de cuando en vez para un cumpleaños está muy bien, pero en casa también tenemos derecho.
  7. Acabar todos esos proyectos literarios que tengo empezados. No voy a llegar a nada en el mundo de la literatura si no consigo terminar de escribir nada.