jueves, 16 de julio de 2015

Apatía

(Hasta hace unos años había un montón de gente con blogs. Blogs escritos, como éste. Ahora, sin embargo, abundan los "vlogs" de YT. Que sin duda tienen muchos más seguidores que los primeros. La gente prefiere ver y escuchar a leer y enterarse de lo que está leyendo. Sin duda es mucho más práctico y apenas cuesta esfuerzo. Es triste ver cómo se pierde la cultura.
Pero cada unx es libre de emplear su tiempo libre como quiera, y yo no soy quién para juzgar a nadie por ello).

Cuando la profesora de Ética nos dio las notas finales del curso, después de dudar si ponerme un nueve o un diez -que al final fue un diez-, me dijo: "Ángela, tú tienes un problema... Tú eres un poco vaga". Sí, lo soy. Nunca he tratado de ocultarlo... y nunca ha sido un complejo. Todos mis profesores y profesoras lo han sabido siempre, y esa ha sido su única queja durante todos mis años de estudio.
Pero cuando ella me lo dijo, y después añadió: "Quien tiene facilidad para trabajar, debería trabajar siempre, ¿no?", mis quince años anteriores se tambalearon y amenazaron con desmoronarse. Todos los días de vacaciones que han pasado hasta hoy esa frase ha estado taladrándome la cabeza (lo que no significa que haya dejado de hacer el vago). Creo que nunca nada que me haya dicho una profesora o profesor (excepto el de Francés de 3º, que es el señor más maravilloso que me ha dado clase en toda la secundaria) me ha quedado tan grabado a fuego en el cerebro como eso.
Es una verdad como una casa, y sería muy tonto por mi parte intentar negarlo. Tengo facilidad para trabajar en ciertas cosas, pero no hago nada. Y lo justifico diciendo que "no tengo suficiente motivación". Yo, la que no daba crédito cuando mis compañeros decían que sin un incentivo económico a mayores del sueldo fijo (o sea, la creencia popular de que en el comunismo todos ganan lo mismo aunque trabajen mucho, trabajen poco, o se rasquen la barriga) era obvio que la producción cayera al no tener los trabajadores ninguna motivación para hacer su trabajo (explicado de una forma bastante más simple; si ellos leyeran esto ahora probablemente no entenderían nada). Precisamente yo soy la que excusa su falta de trabajo en la falta de motivación. Y ahora no estoy hablando del trabajo académico. 
Ahora estoy hablando de que en todo lo que llevo de vacaciones no he movido un dedo para intentar convertir mi habitación en un sitio habitable. Algo que se supone que debería ser suficiente motivación. Para más inri, tengo la PlayStation restringida hasta que lo haga. Tengo dos opciones para utilizarla: a) Fregar los platos y tender la ropa para poder jugar ese día y b) Arreglar mi habitación y tener acceso a la play durante el resto de las vacaciones sin tener que hacer nada más.
De momento voy tirando con la a). ¿Me siento orgullosa? No. ¿He hecho algo para intentar poner orden en mi habitación? Tampoco. Mi profesora se quedó un poco corta cuando dijo "...un poco vaga". Soy vaga a más no poder. 
Estuve pensando el otro día (al parecer pensar es lo único que hago por inercia y por eso no me cuesta trabajo, lo cual es un puntazo) que si me reservo un fin de semana entero puedo dejar mi habitación reluciente, pero para eso tengo que empezar o viernes por la tarde o sábado por la mañana. Y si quiero aprovechar la mañana del sábado, necesito un permiso especial para no ocuparme de la otra habitación de la casa que me toque ese día (sí, así es mamá), por lo que ahora debería ponerme a redactar una petición formal que me garantice la exención de ayudar en casa este fin de semana.
Buenas noches.

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