miércoles, 1 de abril de 2015

De paseo por la capital

Aunque llegué a casa el sábado, no he escrito hasta hoy porque estaba bastante cansada. Estuve cinco días (de martes a sábado) en el centro del país. El martes estuve en Segovia; el miércoles en Toledo; el jueves fuimos al Zoo Aquarium de Madrid, al estadio Santiago Bernabéu (muy a mi pesar) y a un maravilloso musical del Rey León; el viernes pasamos el día en el Parque de Atracciones y el sábado estuvimos en Salamanca. 

El acueducto de Segovia


Mi única queja, creo yo, es la comida. Nunca en toda mi vida había comido tan mal. Y bueno, los precios tampoco eran ninguna maravilla. El mazapán que compré en Toledo me costó un ojo de la cara.

Toledo  
A parte de eso, disfruté la experiencia. Visitamos sitios muy bonitos y el bungalow donde dormí era muy acogedor. Cambié el descafeinado de máquina de siempre por café con leche, que sí estaba bueno, y llegué a casa con una increíble predisposición a comer cualquier cosa.

El zoo tenía un montón de animales, y a mí me encantan todos los animales. TODOS. Pero por eso me parecen tan tristes los zoológicos.  No me gusta que los tengan privados de su libertad y expuestos a las miradas, los comentarios y las tonterías de la gente. Menos cuando es gente ignorante que se dedica a molestarlos y a burlarse de ellos. Son seres vivos, no objetos inertes cuya única función en este mundo es la de divertir a las personas.





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