domingo, 3 de mayo de 2015

Día de la Madre

Muchas personas creen que el que yo esté a favor del aborto significa que estoy en contra de la maternidad. Pues no. Yo estoy a favor de que las mujeres puedan abortar si lo consideran necesario.
Aprovecho el día de hoy para hablar de esto porque me parece una buena oportunidad. Yo no estoy en contra de la maternidad. Más bien todo lo contrario. A mí, personalmente, me aterra la simple idea de abortar, ya sea voluntariamente o de forma natural.
Yo, como todo el mundo (o casi), también tuve una etapa de "yo no voy a tener hijos". Algunxs la hemos tenido durante nuestra infancia, otrxs todavía siguen en ella y otrxs no cambiarán nunca de idea. Es, obviamente, una decisión personal.
Mi visión de la maternidad ha cambiado drásticamente en muy poco tiempo. Del ya mencionado "yo no voy a tener hijos" pasé a quedarme mirando con anhelo todos los bebés y niñas y niños pequeñxs que veo por la calle.
Independientemente de todas mis aspiraciones personales en relación con la literatura, la ortografía, la corrección y el activismo social, una de mis principales metas es la de ser madre. Una buena madre.
No quiero ser madre porque "ese es mi deber como mujer". Quiero ser madre porque la maternidad me parece algo fascinante. El hecho de poder dar vida a un nuevo ser humano, de que de mi cuerpo salga una personita con sus manitas y sus piececitos, que va a tener su propia vida y su propio futuro, me parece algo increíble.
Ser madre implica no sólo dar a luz y presumir de lo bonito que es tu bebé, sino también quererlo, saber educarlo y criarlo con responsabilidad. Eso ya lo tengo claro desde ahora mismo. La gente me dice: "Ahora es muy bonito, pero ya verás cuando tú tengas uno y le tengas que cambiar los pañales", "Sí, a ti te gustan los bebés porque no son tuyos" o "El problema es cuando crecen". Sé que ser madre no es siempre perfecto, pero estoy mentalizada, aun siendo demasiado joven para serlo. Se supone que cuando tienes un bebé (por decisión propia) eres consciente de los pros y los contras.
Yo, en toda mi ignorancia, creo que ser madre te permite dar forma a la mentalidad de un nuevo individuo (o de varios), educándolo y criándolo para que piense igual que tú, o bien para que sepa pensar por sí mismo. Yo quiero criar niñxs que puedan desarrollarse socialmente sin represiones ni estereotipos. Quiero que mis hijxs crezcan con tolerancia y empatía, para poder llegar a ser personas adultas con sentido común. Su profesión, orientación sexual y demás no me incumben, son decisión suya. Me basta con ser madre de personas y no de marionetas del capitalismo patriarcal. Por eso voy a procurar criarlos con una ideología paralela. Va a seguir presente en sus vidas, pero yo voy a estar ahí para guiarlos por el camino de la humanidad, sin dejar que el ya mencionado CP los abduzca sin que ellxs se percaten de su presencia.
En resumen: yo quiero educar a mis hijxs igual (o mejor) que mi madre a lxs suyxs. Si no hubiese sido por mi madre (y mi padre, obviamente), probablemente yo sería otra oveja más del rebaño, un débil y pequeño cerebrito consumido por el patriarcado.

GRACIAS MAMÁ



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