domingo, 28 de junio de 2015

28 de Junio

Una vez más, ha llegado por fin el Día del Orgullo LGTBI. Este 2015, además, contamos con un hecho histórico: la legalización del matrimonio igualitario en todo Estados Unidos.

La verdad es que aún quedan muchos países -demasiados- en los que la homosexualidad es castigada con severidad. En Uganda la homosexualidad no es legal, o por lo menos esa es la última información que me ha llegado, y no quiero ni hablar de Rusia. ¡Ay, Rusia, echando por tierra todos los avances de la civilización! ¡¿Y tú te haces llamar país desarrollado, Rusia?!
Pero es algo increíble que en EE.UU. se haya aprobado esto. Sobre todo si tenemos en cuenta ciertas circunstancias como, por ejemplo, el pastor de Texas que amenazó con prenderse fuego a sí mismo si se aprobaba el matrimonio igualitario, o las movilizaciones de católicxs en Chihuahua contra el ya mencionado muchas veces matrimonio igualitario.

Ayer tuve la oportunidad de asistir a la manifestación del Orgullo, y tengo que decir que estoy encantadísima. Personas mayores, personas jóvenes, niños, niñas, bebés, perros... Hubo muchísima más gente que en la manifestación de hace dos años (el año pasado hubo concentración).
Las banderas arco iris se perdían en el horizonte. En vez de las consignas ligeramente ordinarias de la última vez, nos acompañaba un grupo de percusionistas increíbles.

Al igual que todos los días, pero hoy más que nunca, quiero animar a todo el mundo a salir del armario, quizá no de forma pública, porque es una decisión bastante personal y siempre hay que tener en cuenta muchas cosas (y no es lo mismo ser gay en España que ser gay en Rusia - ay, Rusia). 
 


Pero si no es salir del armario, sí que es muy importante el que una persona sepa aceptarse a sí misma. Muchas veces es peor el peso de la conciencia que cualquier cosa que te puedan hacer los demás. Por eso quiero recordar a todas y todos que, sea cual sea la sexualidad o el género de cada unx, y sean cuales sean sus circunstancias personales, que pueden limitar más o menos sus libertades, nunca la transexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad, la pansexualidad, la asexualidad, la intersexualidad, etc., va a ser una enfermedad, ni una desviación, ni nada relacionado con ninguna patología. Existen más de dos sexualidades y existen más de dos géneros. Y si alguna vez a alguien le dicen -como a mí- que la (inserte prefijo aquí)-sexualidad es antinatural, que el ser humano nació para crecer, reproducirse y morir, y nada más, que no olvide jamás que la pa/maternidad es una opción y que la homosexualidad está presente en más de 150 especies desde la Prehistoria.

Termino mi comunicado de hoy con unas fotos de la manifestación de ayer. Besos y abrazos. Y, de verdad, me siento muy orgullosa de todos nuestros progresos mundiales. 



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